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martes, 22 de enero de 2019

Poesía por Rubén Darío




Poema: 
[...]
Y la vida es misterio, la luz ciega
y la verdad inaccesible asombra;
la adusta perfección jamás se entrega,
y el secreto ideal duerme en la sombra.

Por eso ser sincero es ser potente;
de desnuda que está, brilla la estrella;
el agua dice el alma de la fuente
en la voz de cristal que fluye de ella.

Tal fue mi intento, hacer del alma pura
mía, una estrella, una fuente sonora,
con el horror de la literatura
y loco de crepúsculo y de aurora.

Del Crepúsculo azul que da la pauta
que los celestes éxtasis inspira,
bruma y tono menor -¡toda la flauta!-
Y Aurora, hija del Sol -¡toda la lira!-.

Pasó una piedra que lanzó una honda;
pasó una flecha que aguzó un violento.
La piedra de la honda fue a la onda,
y la flecha del odio fuese al viento.

La virtud está en ser tranquilo y fuerte;
con el fuego interior todo se abrasa;
se triunfa del rencor y de la muerte,
y hacia Belén... ¡la caravana pasa!

viernes, 21 de marzo de 2014

Nimue o Dama del Lago.


Es un hada benévola, reina de una isla de doncellas situada en medio de un lago encantado, donde no existe el invierno ni el dolor.
Concede el don de curar el dolor y el de la valentía para afrontar las adversidades de la vida.
El Agua es el fluído de la Vida y representa el cambio y la transformación. Es un elemento puro y libre.
Nimue es una ondina (parece ser que proviene de "hija de Odín" aunque parece que las ondinas están más cerca de las Náyades griegas que son hijas de muchos dioses). Es muy bella, viste de azul y es esbelta y de carácter afable. Se la suele representar saliendo del agua con larga cabellera y, como a toda Ondina, se la acusa de distraer a los navegantes con su hermosa voz.
Los mejores presentes para ella son las perlas, a las cuales, consideran mágicas y se dice que si le regalas una, obtendrás de ella su amor eterno.
La historia de Nimue es singular. El lago en el que habita es imaginario. Ella escoge un lugar en los prados y lo construye cristalino, con paredes transparentes, para evitar ser vista por los humanos, y de esta manera crea una ilusión óptica en la hierba en la que se ve un lago de aguas tranquilas. Así ella pasa absolutamente desapercibida.
Se dice que Merlín se enamoró de ella, en la fuente de Barenton (donde mana el manantial de la eterna juventud) y que fue su alumna aventajada. Le enseño toda clase de hechizos y secretos pero su poder era tan grande que llegó a eclipsar al Mago.
Nimue partió, guardando silencio sobre donde se hallaba el gran Mago, hasta que Merlín le encomendó guardar la espada Excalibur. Dicen algunas leyendas que cuando Arturo fue herido, Nimue lo llevó, junto a otras tres hadas, a Avalon y lo curó de sus heridas. Y allí espera el momento de volver a su país para gobernar.
Nimue también ha sido llamada Nemue, Co-Vianna y Vivianne ya que se cree que deriva del nombre celta Coventina, diosa del agua de los antiguos celtas.
Otras versiones cuentan que Merlín quedó deslumbrado de Nimue, que era joven y muy seductora, y que en su enamoramiento le concedió la llave de la Magia y que, aquella, cuando ya no tuvo nada más que aprender, actuando desagradecidamente, lo encerró en una gruta subterránea. La gruta estaba cerrada por el peso de una roca mágica, cuya fuerza era tan poderosa, que jamás pudo Merlín salir de allí. Y ella despareció, dejándolo abandonado. Dicha roca se convirtió en la "Roca de Merlín" donde se reunían los Caballeros de la Tabla Redonda antes de partir a realizar alguna gesta. Sin embargo, algunos creen que lo hizo para protegerlo, por su propia salud y seguridad, hasta que la Tierra invoque su retorno.
En todo caso, se la considera una hada buena que puede dar consejo y ayudar. Es la Diosa del Mundo Invisible de Avalon.


Google.

ATTE: TITANIA

¿Cuando resucitará Avalon?




Se acerca esta noche

la hora de observar
la media luna brillate
dispuesta a dar poder. 


Se acerca el maestro

al altar que alza
orando al poder eterno
para ser rey mañana.


Abre su viejo libro

polvoriento de añeja memoria
nadie conoce lo escrito
cuanto poder aun conserva.


Alrededor del altar ves

Dragones volar con furia
en sus miradas escarlatas
piensas que no habra
mañana si las dudas
en ti hacen mella.


Columnas de magia creadas

con fuego y agua
se reflejan en miradas
de lo que presencia
el aprendiz...


El maestro le llama

pide que se acerque
es momento de la
palabra viva que permanente
de la conquista hablara
de todo el que
se acerque a memoria
grabada en roca siempre.


Los hechizos resucitan un

reino que parecia fallecer
bajo mente sin corazon
pero ahora vuelve a surgir.


Aunque permanezca un estandarte

olvidado por las personas
Avalon espera su Gobernante
bajo mirada de cortesanas.


Toma mi mano Vamos

a ver el mundo
de Caballeros y magos
que no caiga olvidado
turno de nuestras mentes.


Y alzado entre nieblas

volver la mesa redonda
donde moran las palabras
que renacen al alba.


Ven toma mi mano

vayamos alla montados en
un caballo que silencioso
orgulloso, transporte nuestro corazon



Poema de la Red



ATTE: TITANIA



Dedicado a Mª Jesús Verdú Sacases :)

sábado, 17 de agosto de 2013

El reino de las hadas ... por Edgar Allan Poe



Valles oscuros, torrentes umbríos, bosques
nebulosos en los cuales nadie puede descubrir
las formas a causa de las lágrimas que gota a
gota se lloran de todas partes! Allá, lunas desmesuradas
crecen y decrecen, siempre, ahora,
siempre, a cada instante de la noche, cambiando
siempre de lugar, y bajo el hálito de sus faces
pálidas ellas oscurecen el resplandor de las
temblorosas estrellas. Hacia la duodécima
hora del cuadrante nocturno una luna más
nebulosa que las otras,-de una especie que las
hadas han probado ser la mejor,-desciende
hasta bajo el horizonte y pone su centro sobre
la corona de una eminencia de montañas, mientras
que su vasta circunferencia se esparce en
vestiduras flotantes sobre los caseríos, sobre las
mismas mansiones distantes, sobre bosques
extraños, sobre la mar, sobre los espíritus que
danzan, sobre cada cosa adormecida, y los sepulta
completamente en un laberinto de luz.
Y entonces, ¡cuán profundo es el éxtasis de
ese su sueño! De mañana, ellas se levantan, y su
velo lunar vuela por los cielos mientras se agitan
como pálido albatros al soplo de la tempestad
que las sacude como a casi todas las cosas.
Pero cuando las hadas que se han refugiado
bajo esa luna de la que se han servido, por así
decirlo, como de una tienda, la dejan, no pueden
jamás volver a encontrar abrigo. Y los átomos
de ese astro se dispersan y se convierten bien
pronto en una lluvia, de la cual las mariposas
de esta tierra, que buscan en vano los cielos
y vuelven a descender,-¡criaturas jamás
satisfechas!-nos devuelven partículas a veces
sobre sus alas estremecidas


ATTE: TITANIA

sábado, 3 de agosto de 2013

Maravillosas Hadas... dedicatoria para Mª Jesús Verdú Sacases



Al anochecer, las Hadas inventan sus lugares de reunión, 
que son tan mágicos como las mismas Hadas. 
Siempre tienen el clima que las Hadas quieren que tengan y siempre
 hay un poco de todo para que ninguna encuentre nada en falta.
Al borde del arroyo se extienden
 suaves praderas de hierba tierna
donde poder bailar, árboles dorados donde esconderse, 
casas acogedoras donde descansar...
Cuando las hadas desean un lugar mágico, 
sólo han de dibujarlo en su mente y el lugar pensado se materializa, 
surgiendo de la nada. 
Dicen que, de vez en cuando, 
las Hadas otorgan ese maravilloso don a algún mortal. 
Nunca dicen a quién le han concedido algo tan especial. 
Prefieren que sean los propios mortales quienes descubran si lo poseen.
Si puedes cerrar los ojos y ver tus ilusiones dibujadas en tu pensamiento, 
no hay duda; eres uno de los afortunados.

Texto extraído de la Red

ATTE TITANIA

domingo, 18 de noviembre de 2012

La Misión de las Hadas en el Planeta Tierra III ... por María Jesús Verdú Sacases



  

La aceptación para las hadas en el planeta Tierra es el gran reto al que se enfrentan, cuando descienden aquí para vérselas con un gran maestro que más de una lágrima y rabieta les ha costado: el sufrimiento. Al provenir de una dimensión de unidad, las hadas al llegar a la dualidad de la Tierra hacen gala de una inocencia y espontaneidad que deben aprender a mesurar pero sin perder estas cualidades que les recuerdan que los dones de la infancia deben de seguir presentes en la edad madura, adaptándolos al instante sin dejar de lado la alegría y la creatividad del espíritu hadado.

Cuando  un hada descubre que lo es, pero en carne y hueso, no puede evitar que la frustración se instale en su corazón pues el hada es entonces incapaz de sentir sus alas y mucho menos de disfrutar de la libertad que antaño fue su eterna compañera en el reino de las hadas. Hasta que ella no entienda que su alma eligió desde una posición de no juicio venir aquí para completarse y ayudar, ella vivirá su estancia en el planeta como un calvario, un cautiverio en el cual le es imposible volar y huir. Sin embargo, los guías del hada van a orientarla para que su comprensión alcance un mayor entendimiento y tras llorar y rebelarse, llegue a la conclusión de que las enseñanzas en la escuela de la Tierra tienen el poder de elevar a las personas a la conexión de la grandeza y la belleza del ser. Hasta que no lo consiga, el hada parecerá una niña enfadada a quien se le ha cerrado las puertas de su reino y de su castillo mágico.

No obstante, el hada hallará grandes maestros en su existencia, en cada apariencia habrá un instructor camuflado cuya enseñanza se irá repitiendo una y otra vez hasta que el hada encarnada en persona esté dispuesta a escuchar, flexibilizarse, tolerar e integrar en su sentir nuevas perspectivas, sin olvidarse de su autoestima y dignidad. A veces, el maestro con su ejemplo pretenderá mostrarle lo contrario que ella deba de hacer. De este modo, el hada se hallará ante las dos caras de la balanza y podrá elegir cuál tomar, habiendo comprendido la opuesta. Además, el hada descubrirá que la soledad y el recogimiento le permitirán adentrarse en su paz, esa entrada a la libertad y la magia del ser desde la que todo es posible en alineación con el alma, que nos irá mostrando en cada paso cómo somos, proporcionándonos lo necesario para ello y no descarriarnos del camino a seguir.

Desde la aceptación, se aprende ni a resignarse como una víctima vulnerable ni a forzar los acontecimientos, sino más bien a saber esperar con paciencia que lo que nos está destinado llegue a nosotros. La improvisación será una gran aliada gracias a la cual la respuesta buscada nos llegará en el instante adecuado y nos impulsará a tomar grandes decisiones con claridad y determinación. El hacer planes puede resultar adecuado en algunos casos pero nunca para tratar de imponer nuestros criterios o controlar los de los demás. La libertad es lo opuesto al control y desde la libertad se abre la puerta del amor y de la creatividad de la que todos somos capaces y que contribuirá a aliviar el mundo de tanto sufrimiento.

Cuando el hada aprende a respetar la decisión que tomó su alma al venir aquí, entra en contacto con el desapego, con el desinterés y con el compromiso de evolucionar de acuerdo a la luz de esa alma que aún estando aquí, sigue siendo hadada. El hada, entonces, aprende a amarse y a amar al planeta, a dejarse cautivar y respetar la esencia sagrada que se respira en cada muestra viviente del planeta y una vez sanadas sus heridas y sintiéndose completa tal y como es, se instala en ella de forma natural y espontánea el deseo de ayudar a los demás sin interferir ni dañar sus vidas. Al hada le ayudará recordar el estado de no juicio y de ecuanimidad desde el cual todos son tratados por igual, que ya poseía antes de venir aquí y que irá recordando para contribuir al bienestar del mundo.

Las lecciones a las hadas les vendrán dadas directamente por sus guías, por personas, animales, plantas o cualquier otra situación que les sirva de marco de crecimiento. También comprenderán la tristeza que pueden experimentar sus guías al guiarlas en las duras condiciones del planeta Tierra, lo cual las conducirá a elogiar y agradecer su rol y a dejar de maldecirlos por permitir que ellas bajaran aquí. Para los guías puede no resultar siempre fácil guiarnos, pero ellos deben respetar el plan de vida que el alma eligió previamente a la encarnación actual, entre cuyos aspectos se halla la limpieza de karma pendiente.

De hecho, cuando las hadas se integran en la red paisajística que configura su existencia terrenal, ya no tienen prisa por regresar a su dimensión hadada pues el aprender y el aportar a este planeta que tuvo la bondad de acogerlas, las alienta a permanecer aquí sin angustia, sin prisas, habiendo soltado todo lastre y confusión emocional y aceptando que su regreso se producirá en el momento adecuado, pero disfrutando ahora de su estancia en este bello planeta azul creador de vida y que a tantas almas, aparte de las mismas hadas, tiene cautivado. De este modo, las hadas dejarán de tener miedo y llegarán a sentirse hijas de la Tierra.

Y tú, ¿qué has aprendido de tu paso por la vida?     


http://zonailuminada.blogspot.com.es/2012/08/la-mision-de-las-hadas-en-el-planeta.html


ATTE: Titania

La Misión de las Hadas en el Planeta Tierra II ... por María Jesús Verdú Sacases



No es fácil la evolución de las hadas cuya alma decide adoptar cuerpo humano en La Tierra para estudiar la psicología humana y así poder comprender y empatizar mejor con los humanos, una vez hayan regresado a su dimensión hadada y éstas puedan acercarse a ellos sin ser vistas gracias a su invisibilidad y puedan deslizarse en sus emociones, en su corazón y vibrar con su voz.

Tras su aprendizaje en el planeta, las hadas estarán más preparadas para ayudar a los humanos pues habrán pasado por el duro trance de experimentar sus sentimientos. Por tanto, van a encontrar soluciones más realistas para lograr que alguien destape todo su potencial y lleve a cabo su misión sin interferencias. Sin embargo, aquí ellas están desprovistas de su magia.

Mientras están aquí en su cuerpo humano pagarán cara su intención altruista pues van a tener que enfrentarse a la comparación, a los apegos, a las rencillas, a la envidia y todos aquellos males del ego, que no existen en el país de las hadas. Aquí conocerán el odio y sólo cuando recuerden quienes son, aprenderán a dejarlo ir y a ocupar aquí un discreto lugar desde una actitud humilde y serena. Tanto cuando están en su mundo como en el nuestro, las hadas son ellas mismas desde el silencio, la discreción y la paz de espíritu. Por tanto, hasta que no las encuentren aquí, no recordarán quienes son y vivirán en la confusión y el olvido de sí mismas. Podrán conciliarse con el sufrimiento para aceptarlo o soltarlo desde el desarrollo de una mente neutral.

En la dimensión hadada existe la paz y la inocencia y en este planeta, su equilibrio va a tambalearse por el miedo, pero entrarán en contacto con el coraje para hacerle frente. La época ideal para asimilar sus lecciones es la actual, donde la incertidumbre forma parte de nuestros días. Asimilar lo emocionante de esa incertidumbre, también será uno de los retos que deben superar estas aprendices.

También aprenderán que el fracaso puede llevar a una victoria. A veces, ante ciertas actitudes crueles valdrá la pena retirarse pues prestar atención a quien les hace daño puede acarrearles lágrimas y disgustos ya que hay circunstancias que no dependen de uno mismo y por esta razón deben de ser aceptadas, pero, ante una renuncia la vida siempre las obsequia con un cambio de papeles en la siguiente experiencia. Sin embargo, en la siguiente, ellas habrán aprendido a dejar a un lado la venganza, el orgullo o la arrogancia y ya no van a adoptar una actitud inhumana por lo que quien deba ser que deba ser apartado de su camino terrenal, lo será de forma natural, correcta, espontánea e inesperadamente. De esta forma, las hadas ahora humanas van a poder traer su luz al mundo y desarrollar su misión de amor lo que les permitirá desplegar las alas para regresar a casa. Esa ansiada casa donde les espera su familia de hadas, duendes, gnomos, elfos y tantas otras criaturas mágicas que vibran en la dimensión del juego y de la alegría. La aceptación y la rendición ante todo lo que ha hecho llorar a su corazón, las hará encontrarse a sí mismas, sentirse ligeras tras haber perdonado y olvidado y esa será la llave más rápida de regreso a la dimensión hadada a la que pertenecen.

El haber pasado un tiempo en La Tierra puede ofrecerles el premio de evolucionar de una dimensión hadada a una dimensión angelical donde su patrón será el arcángel Uriel, quien suele trabajar en colaboración con las hadas. Todos los suyos también van a beneficiarse de su aprendizaje pues desde su regreso ellas y su familia van a estrechar su compromiso y su vínculo con el planeta Tierra gracias a que han logrado conciliarse con el elemento tierra y van a poder sintonizarse mejor con la vibración terráquea del corazón y del alma de este planeta para impulsar su avance y evolución en el Universo.

A su regreso, ellas van a ser abrazadas y aplaudidas por los suyos pero van a traer consigo la humildad aprendida en La Tierra. Desde ahora van a ser más sutiles, cautas y preferirán observar en lugar de mostrar su cólera. Han avanzado hacia un tipo de hada más compasiva y comprensiva que ha aprendido a dejar de tenerle miedo a lo desconocido y a pensar antes de adoptar un impulso. 


http://zonailuminada.blogspot.com.es/2011/10/la-mision-de-las-hadas-en-el-planeta.html

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Tradición Mágica de las Hadas



¿Cuáles son los elementos de la tradición del faerie y cuáles son los principios? 

Partiendo de las bases comunes de una tradición neo-pagana cómo podrían ser la Wicca, e influenciado por variantes cómo la Kabbalah, Gnosticismo, Huna , Tantrismo, etc etc  
Siendo en gran parte ecléctico, la sabiduría ocupa un importante lugar aunque al igual de importante lo son los sentimientos y la predisposición...

1. Energía La tradición Faerie es más un éxtasis que una tradición de fertilidad. 

Se hará especial hincapié en la experiencia sensual y la conciencia.

Poder Faerie que se utiliza, es el siguiente: * Sensual * Sexual * Estático * Místico* Creativo * Ecléctico * Trance desposesión* Imbuido de un gran respeto por la sabiduría de la Naturaleza y el amor por la belleza * 

"Se hará especial hincapié en la experiencia sensual y sensibilización, incluyendo el misticismo sexual, que no se limita a la expresión heterosexual. En esto, como en el espíritu general de la exploración espiritual, hay más arriesgados animado que en otras tradiciones Wicca, que pueden tener leyes específicas que limiten el comportamiento, y hay una cierta amoralidad históricamente asociada con la Tradición. Nos vemos a nosotros mismos, cuando encantado, como "vidente", no es negro, no blanco, las definiciones sociales fuera, en la carretera a Faeryland, loco o poética. Somos conscientes de que gran parte de la realidad que no se ve, o por lo menos tiene límites inciertos. "- El País de las Hadas Tradición, por Anna Korn - (traducción)



ATTE: Titania

La Copa de las Hadas de Rubén Darío.




¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambre de mariposas?
Quizá.

En sus grutas doradas,
con sus diademas de oro,
allí estaban, como un coro
de reinas, todas las hadas.

Las que tienen prisioneros
a los silfos de la luz,
las que andan con un capuz
salpicado de luceros.

Las que mantos de escarlata
lucen con regio donaire,
y las que hienden el aire
con su varita de plata.
¿Era día o noche?

El astro
de la niebla sobre el tul,
florecía en campo azul
como un lirio de alabastro.

Su peplo de oro la incierta
alba ya había tendido.
Era la hora en que en su nido
toda alondra se despierta.

Temblaba el limpio cristal
del rocío de la noche,
y estaba entreabierto el broche
de la flor primaveral.

Y en aquella región que era
de la luz y la fortuna,
cantaban un himno, a una,
ave, aurora y primavera.

Las hadas -aquella tropa
brillante-, Delia, que he dicho,
por un extraño capricho
fabricaron una copa.

Rara, bella, sin igual,
y tan pura como bella,
pues aún no ha bebido en ella
ninguna boca mortal.

De una azucena gentil
hicieron el cáliz leve,
que era de polvo de nieve
y palidez de marfil.

Y la base fue formada
con un trémulo suspiro,
de reflejos de zafiro
y de luz cristalizada.

La copa hecha se pensó
en qué se pondría en ella
(que es el todo, niña bella,
de lo que te cuento yo).

Una dijo: La ilusión;
otra dijo: La belleza;
otra dijo: La riqueza;
y otra más: El corazón.

La Reina Mab, que es discreta,
dijo a la espléndida tropa:
"Que se ponga en esa copa
la felicidad completa".

Y cuando habló Reina tal,
produjo aplausos y asombros.
Llevaba sobre sus hombros
su soberbio manto real.

Dejó caer la divina
Reina de acento sonoro,
algo como gotas de oro
de una flauta cristalina.

Ya la Reina Mab habló;
cesó su olímpico gesto,
y las hadas tanto han puesto
que la copa se llenó.

Amor, delicia, verdad,
dicha, esplendor y riqueza,
fe, poderío, belleza...
¡Toda la felicidad!...

Y esta copa se guardó
pura, sola, inmaculada.
¿Dónde?

En una isla ignorada.

¿De dónde?

¡Se me olvidó!...
¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas?

Esto nada importa aquí,
pues por decirte escribía
que esta copa, niña mía,
la deseo para ti.


ATTE: Titania

domingo, 4 de noviembre de 2012

La Bella Durmiente: la verdadera historia.


La Bella Durmiente es uno de esos cuentos populares que todos conocemos... o tal vez no.

Primero tracemos un resumen del cuento, y luego entremos en detalles:


Una Reina da a luz una niña. El Rey anuncia una gran fiesta. Siete hadas son convocadas para ser madrinas de la niña. En agradecimiento por el honor (y por los regalos del rey) las hadas le entregan a la niña siete dones.

1: Ser la más bella de todas las mujeres.
2: Tener la bondad de un ángel.
3: La gracia de las gacelas.
4: Bailar con perfección.
5: Cantar como las aves.
6: Tocar con maestría todos los instrumentos.
7: Una gran inteligencia.



De pronto, una hada maléfica entra en el recinto. Furiosa por no haber sido invitada a la fiesta, maldice a la niña diciendo:

-¡El día de tu cumpleaños número quince te pincharás con una aguja y morirás!

Una de las hadas buenas dice:

-La niña no morirá, dormirá cien años y un príncipe la despertará.

Pasa el tiempo. Cuando la niña cumple quince años encuentra a una anciana cosiendo en una habitación del castillo; es el hada maligna que mediante esta estratagema logra que la joven se pinche el dedo con una aguja, y duerma. El Rey, abatido, manda a llamar al hada buena, que dice:

-Para que vuestro dolor no sea inmenso; y para que la princesa no se encuentre sola, dormirán todos, y no despertarán hasta que termine su largo sueño.



Todos duermen una siesta descomunal. Un bosque mágico cubre el castillo. Pasan cien años y un príncipe pasa por el lugar. Su caballo se niega a avanzar. Como por arte de magia, vé el castillo e ingresa. Encuentra a la princesa y, excitado por su belleza, la besa suavemente y la joven despierta, así como el resto de los durmientes. Al día siguiente comienzan las fiestas por el casamiento entre la princesa y su salvador.



La verdadera historia de la Bella Durmiente:




Antes de ser un cuento de hadas, la Bella Durmiente fue un cuento popular medieval, heredero de un pasado aún más oscuro y grandioso. En 1697, Charles Perrault lo publicó como: La Bella Durmiente del bosque (Belle au Bois Dormant). Años después, y tras profundas investigaciones folklóricas, los hermanos Grimm volvieron a publicar la historia, esta vez en Alemania, bajo el título: Bella Durmiente (Dornröschen).


Estas son las versiones que circulan normalmente, y sobre las que se construyó el imaginario del cuento -incluido Disney y su inagotable capacidad de aniquilar monumentos tradicionales-. Son similares en casi todo, salvo en el número de hadas. Los hermanos Grimm suavizaron la historia para darle el encanto de la sencillez, Perrault, en cambio, aprovecha el cuento para despotricar contra la mujer y dar rienda suelta a su machismo. Por ejemplo, insiste en que el príncipe se burla de las ropas antiguas de la princesa, e incluye a la inteligencia como uno de los dones ofrecidos por las hadas, como si ésta sólo pudiese existir sobrenaturalmente en la mujer. Luego se ceba en la madre del príncipe, una especie de ogro insaciable que intenta devorar a los hijos de la joven pareja. Los Grimm, mucho más sutiles, eliminan la entrega del don de la inteligencia, y aclaran en varias ocasiones que la princesa ya lo poseía.


Lo cierto es que, a pesar de los esfuerzos de los hermanos Grimm para no mostrarse machistas, la versión medieval de la Bella Durmiente nos habla de una princesa bastante estúpida. Leída fuera de un contexto mitológico, la maldición del hada sólo es entendible en términos de profunda misoginia. Supongamos que alguien nos envía una maldición análoga, es decir, que dentro de un tiempo caeremos en un sueño de un siglo luego de pincharnos con una aguja. Lo más razonable es que nos mantengamos alejados de tales herramientas textiles, pero esto no sucede en el cuento. Incluso el rey, hombre sabio y prudente, queda escandalizado ante la profecía, a la que considera perfectamente realizable. Vale señalar que en la edad media, y mucho más acá, la mujer estaba íntimamente relacionada con la confección y mantenimiento de las ropas, por lo que siempre había una aguja a mano para ellas. En este sentido el temor del rey es doblemente insólito, pues sabe que su hija, como mujer, está obligada a las tareas textiles, pero jamás se le ocurre que las abandone, hecho que la dejaría a salvo de la maldición.


Pronto veremos que todas estas anécdotas han sobrevivido por el simple hecho de que poseen un fuerte arraigo mitológico. No están allí en vano, ni su utilidad es meramente narrativa; están allí porque son el único vínculo con la verdadera historia de la Bella Durmiente.


Viajemos desde las alcobas de las niñas románticas y victorianas, y, por qué no, de las jovencitas de nuestro tiempo, y volemos hacia el pasado remoto de Europa Occidental. Atravesemos la edad media, a la que imaginamos cubierta por una nube sombría (e igualmente brillante), pasemos sobre el Beowulf, monumento inglés a la antiquísima mitología de aquel país, perdida para siempre, dejemos atrás al primer merovingio y a todos los reyes del continente; sigamos hacia atrás, lejos en el tiempo, mucho antes de que el Galileo ascienda al madero; sumerjámonos en una oscuridad arcaica, cuando los Señores del Valhalla aún eran temidos y adorados por las tribus indoeuropeas; entonces si, allí encontraremos la razón de que un cuento aparentemente imbécil sobreviva en nuestra era; iluminando la esencia escondida de la Bella Durmiente.




Nuestro vínculo con aquella época oscura es la Saga Volsunga (Völsungasaga), escrita en Islandia en el siglo XIII sobre historias que preceden el auge romano, y que se remontan, tal vez, al 800 a.C, cuando se produjo la llamada Völkerwanderung (migración de pueblos); época de cambios y exilios, donde civilizaciones enteras migraron a lo largo y ancho de Europa. Entre otras narraciones notables, la Saga Volsunga cuenta la historia de Sigurd (Sigurðr) y Brunilda (Brynhildr), cuyos cimientos son incluso anteriores a las migraciones, en una época tan antigua como el año 1000 a.C.

Brunilda era una Valkiria, esto es, una semidiosa que recogía a los héroes muertos en el campo de batalla, escoltándolos a los amplios salones del Valhalla. Ella es, a todas luces, la mujer en estado salvaje, honorable y terrible a la vez. Su silueta ambigua protagonizará épicas nórdicas como Nibelungenlied, e inspiraría a Richard Wagner en su obra capital: El anillo de los Nibelungos (Der Ring des Nibelungen). La Saga Volsunga cuenta que Odín, el gran dios nórdico, le ordena a Brunilda que decida sobre el destino de una batalla entre dos reyes, Agnar y Hjalmgunnar. Ella decide por Agnar, y Odín, enfurecido por no haberse inclinado por su favorito, Hjalmgunnar, la condena a un sueño eterno, es decir, a dejar de lado su condición de diosa y vivir en el mundo espeso de los sentidos. En otras palabras, Odín condena a Brunilda a vivir como una mujer mortal, y la encarcela en el monte Hindarfjall, oculto en los Alpes. Para ello la clava al duro suelo de una caverna utilizando agujas de fuego.

Sigurd, un caballero de noble estirpe, descubre la entrada a una oscura caverna en aquel monte, y la describe como un castillo de roca rodeado por un bosque espeso. Allí encuentra a Brunilda, presa de un sueño tan profundo que, en un principio, nuestro héroe la considera muerta; aunque sabe que no lo está. Su rey, Gunnar, le ha contado la tragedia de Brunilda, y lo ha enviado en una misión suicida, conseguir la mano de esta Valkiria caída. Para ello, Sigurd se disfraza con las ropas de Gunnar, ya que Brunilda solo se casará con quien pueda derrotarla en combate singular. El joven la despierta con un beso en la mejilla, detalle que algunos señalan como metafórico, sosteniendo que aquel beso fue, en realidad, un roce con el filo de su espada; y se entrelazan en un combate feroz.

Sigurd vence. Brunilda se entrega mansamente a su destino, pero antes de volver deben pasar la noche en la cueva, ya que una fuerte tormenta golpea los flancos de Hindarfjall. Yacen juntos, pero Sigurd coloca su espada entre ambos, para que sus cuerpos no se toquen. Él se mantiene fiel a su promesa al rey; pero Brunilda, encandilada por la fuerza del joven, intenta acariciarlo y se corta un dedo con la espada, cuya manufactura era tan perfecta que su punta era tan diminuta y afilada como la punta de un alfiler.


Reconocer estos jirones mitológicos no es sencillo, tampoco es particularmente necesario para disfrutar de una buena historia; pero su peso es el que decide la inmortalidad de un cuento popular. Quizás no sepamos el por qué, ni el cómo ni el cuándo, pero todos los cuentos que aún entretienen a nuestros niños poseen un pasado asombroso, algo que entra por los oídos pero que florece en el incosciente, que se ramifica en la vasta herencia psicológica de los pueblos, ajeno a los avatares del cine y los cambios, inmóvil, como el sueño de algunas princesas, fijo, como la mirada aguda de los príncipes que vagan por bosques ya olvidados.


Aelfwine. El Espejo Gótico


ATTE: Titania

domingo, 2 de septiembre de 2012

Las Criaturas de los Cuatro Elementos



La Naturaleza está compuesta por cuatro elementos y habitada por criaturas que la protegen y procuran su bienestar. A cada elemento dan servicio distintas familias de seres maravillosos.

El elemento AGUA, regido por las ondinas, las sirenas, las ninfas y las nereidas, simboliza los sueños y las fantasías. El elemento FUEGO, regido por las salamandras, simboliza coraje y vitalidad. El elemento AIRE, regido por las hadas, los silfos y las sílfides, simboliza el movimiento y los cambios. El elemento TIERRA, gobernado por los duendes y los gnomos, simboliza salud y sabiduría. Hay un quinto elemento muy sutil (ÉTER) regido por los ángeles, que simboliza el espíritu.

Todos estos seres mágicos, resultan invisibles para nuestros ojos, tienen apariencia humana y son la esencia de los vegetales, minerales y los animales. Mimetizados en la naturaleza, la protegen de cualquier acto de violencia, y si alguien les invade y maltrata su hábitat, pueden tomar represalias para defenderse.

Las conductas de estos seres son similares a la de los humanos. Del mismo modo que los actos de las personas se definen por su bondad o su maldad, existen duendes buenos, traviesos y malos, así como hadas bienintencionadas, amigables o pérfidas. Todos los seres pertenecientes a los cuatro elementos viven por lo general en comunidades, tienen jerarquías y son gobernados por un rey, una reina o un jefe. Al igual que las humanos, suelen contraer matrimonio y engendran hijos. Todo son especulaciones en torno a temas como su esperanza de vida. Las hadas, por ejemplo, se estima que pueden vivir entre 500 y 600 años. Los gnomos, incluso dos siglos más.

La mayoría de estos magníficos seres (exceptuando quizá a los gnomos), cuando se sienten ofendidos pueden ser muy vengativos. Pero si se sienten atraídos por un ser humano que les despierte admiración, disfrutan haciéndole regalos materiales u otorgándole poderes psíquicos, o dándole otros dones. Hay teorías que afirman que es posible la comunicación con estos seres para pedir ayuda y protección de la misma forma que lo hacemos con los ángeles.

Una de sus características es poseer un cuerpo sutil y cambiante, pueden aparecer de distintas formas. Muchos de ellos tienen poderes importantes y una inteligencia muy desarrollada. Las actividades que más les gustan son: las danzas, la música, los juegos y el amor.


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ATTE: Titania

sábado, 4 de agosto de 2012

Hadas vs Angeles



Kababelan,15 de junio de 2008

 La mitología de la que nacen las hadas y aquella de la que proceden los ángeles son dos cosmovisiones contrapuestas. No son mitos equivalentes alterados tan sólo levemente por el paso de una cultura a otra. Por el contrario dijéramos que son tan antitéticos como el fuego y el agua. Cada uno representa una visión del mundo metafísico tan diferente que resulta casi imposible hallar verdaderos puntos de encuentro, salvo si desconocemos la esencia de cada una de estas mitologías y por tanto en nuestra ignorancia podemos erradamente confundirlas.

En la imagen un hada, principio de conciencia superior de la naturaleza, divertidamente rodeada de los pequeños gnomos de la tierra, elementales de un plano inferior de conciencia.

En las mitologías abrahámicas (judíos, cristianos y musulmanes) existe un único Dios, que se halla en un lugar superior, llamado el Cielo (nombre copiado de religiones paganas, por cierto), desde el cual descienden los ángeles hasta este mundo inferior llamado la Tierra. Vemos claramente en esta concepción una cosmovisión vertical de la realidad, un universo entendido y ordenado por pisos donde el Dios único habita sólo arriba, rodeado de sus ángeles, y los humanos vivimos en el piso de abajo. Satanás, por supuesto, vive en el sótano.

Ángel solar de las religiones monoteístas abrahámicas, servidor, representante o mensajero del dios único patriarcal, un dios celeste justiciero separado de su creación. En la imagen se quiere representar al famoso ángel solar Metratrón, vestido al estilo clásico grecorromano, pues los ángeles iconográficamente siempre se les representa así.



 Frente a esta visión de la teología abrahámica descubrimos otra completamente opuesta, contraria en sus bases y en su esencia, y es la mitología ancestral de las hadas. Estos seres mágicos son los hijos/as de la Naturaleza, la personificación de sus distintos campos y planos de conciencia. Las hadas no descienden del cielo sino que ascienden desde el interior de la Tierra, la Madre Tierra, la antigua Diosa. Las hadas no bajan desde las nubes sino que ascienden al mundo a través de los agujeros de la tierra, es decir las fuentes, los arroyos, los lagos, los fondos marinos, las cavernas, etc.



 Las hadas no proceden de un piso superior (donde habita el Dios único de los abrahámicos) sino de un mundo interior, una realidad o mundo paralelo que se halla oculto dentro de éste. La Naturaleza es la fuente de la que proceden las hadas y demás seres mágicos, representantes de una realidad viva cuya conexión hace tiempo que perdimos. En nuestra concepción actual el mundo tangible está muerto, la materia está muerta, es un mero polvo animado circunstancialmente por las almas que el Dios celeste crea y hace encarnar en la materia.

En cambio las hadas nos revelan que el mundo es un lugar absolutamente vivo, que nada hay muerto, que la vida se extiende por todos los rincones, desde los árboles a los átomos, desde los humanos a las humildes piedras. La vida es una mágica Red que abarca todo lo creado. No hay arriba ni hay abajo. No hay un cielo ni un infierno. Hay distintos planos paralelos, hay mundos sin fin; no hay universo sino poliverso; no hay un infierno eterno ni un mal absoluto, no hay ángeles de luz y demonios de oscuridad.



La Naturaleza es la expresión de la Vida, un ente cósmico infinito ajeno al tiempo, que se extiende en forma de red que lo abarca todo, espacio y tiempo sin límites. A esa Red de Vida los antiguos la llamaron la Diosa, la Gran Madre. Ella se desdobla en infinitas conciencias, algunas se convertirán en almas humanas, otras en espíritus de la naturaleza. Cuanto mayor es su conexión con la Diosa, mayor es su magia y su conciencia.

Las hadas nos vinculan con los secretos de la naturaleza y con el mayor secreto de todos, la existencia de la Diosa Eterna. Pero la humanidad comenzó a olvidar esta conexión, perdimos la percepción de la Red de Vida, y empezamos a creer en dioses superiores descendidos del cielo, primero en su forma de politeísmo y luego en el actual monoteísmo.

 Las hadas manifiestan el aspecto femenino de la Diosa, pero en realidad esa Red de Vida mágica se desdobla en una polaridad creadora masculino-femenina de la cual todos coparticipamos. Por ello algunas religiones como la Wicca hablaron siempre de la Diosa y el Dios de la naturaleza. Los celtas representaron una cultura que fusionó muy bien esta cosmovisión con la nueva visión politeísta. Los múltiples dioses y diosas celtas cuadran perfectamente con la hadalogía, pues son deidades equilibradas, polarizadas e integradas con la naturaleza y su magia interna.

Al principio las religiones egipcias y babilónicas también supieron acertar en una correcta fusión de sus divinidades con la de la Diosa Eterna, pero conforme pasaron los siglos estas civilizaciones evolucionaron y se fueron apartando hasta llegar al politeísmo patriarcal e incluso el monoteísmo. Luego llegarían las religiones asírias y persas, con su mundo dividido en dos principios opuestos de Bien y Mal. Y posteriormente el monoteísmo actual.




 Es preciso reconocer que el mundo mágico de las hadas es una definición que nos llegó a través de la cultura celta, que fue quién mejor lo supo recoger mediante coloridas leyendas y sugestivos y mágicos relatos. Esa visión de las hadas existió en todo el planeta pero desapareció sin que nadie nos la pudiera transmitir cuando llegó nuestro mundo. Algo quedó en Oriente, pero en Occidente, en Europa, tuvimos la suerte de que la cultura celta recreó ese mundo a través de una maravillosa visión de seres mágicos y seres divinos que aún inspira nuestra imaginación.

Luego la literatura cristiana medieval recogió los restos de esta bella tradición, humanizó a las hadas y a los dioses celtas, convirtiéndolos en personajes de una literatura que todavía hoy es atrayente para muchos, como las sagas irlandesas o los relatos artúricos y grialianos.

 Los famosos ángeles son entes celestiales de mente estrecha, partidistas, moralistas, represores, servidores del dios único y descienden del cielo. En cambio las hadas son seres de ilimitada libertad moral, defienden a la tierra de la que proceden, habitan las aguas y no las nubes, las cavernas y grutas y no el cielo, no reprimen sino que estimulan desarrollemos todas nuestras dormidas capacidades. Las hadas no descienden a través de una escalera celestial sino que debemos agradecer asciendan desde las entrañas de la mágica tierra hasta nuestro ordinario mundo. Ellas cohabitan con las hermosas plantas y los lugares donde hay agua que fluye. Son las hijas de la tierra y el agua, aunque también pueden viajar con el viento. Raramente con el fuego (salvo que este lo entendamos como transmutación o amor).




 Las hadas prefieren la tenue luz a la luz cegadora del sol. Se las puede percibir en los crepúsculos (tanto matutinos como vespertinos) o en las sombras de un bosque, cerca de algún riachuelo cantarín. Las hadas viajan por el interior del mundo y vibran con la naturaleza y con todos los seres vivos que en ella habitan. Pueden fusionar su conciencia temporalmente con la de un animal y así a veces comunicarse con los humanos. También pueden entrar en las plantas, si estas han crecido silvestres en el bosque o el campo. Son hijas de la libertad, no existen barreras ni templos para ellas. Periódicamente regresan al Seno de la Diosa, en un plano profundo del intramundo, en un plano físico inaccesible para los humanos.

 Esta imagen representa una fusión o compromiso entre ángel y hada, algo que resulta frecuente en alguna corrientes espirituales modernas.

Las hadas pueden ser libertinas y caprichosas, pero no licenciosas o viciosas, pues en sus acciones siempre se someten al imperio del amor. En muchos relatos populares las hadas aparecen y prueban a los humanos, tentándolos con la codicia u otros defectos del alma, y sólo premian la virtud (valentía, desapego, humildad, servicio, fidelidad, etc).

 Podríamos decir que las hadas son un fragmento de la conciencia de la diosa. Fluyen con la naturaleza pues suponen ser su parte espiritual o divina. Las hadas son un concepto difícil de traducir en nuestros parámetros del mundo científico moderno. No son en absoluto ángeles como hemos visto, sin embargo ¿como podríamos definirlas si las sacamos del contexto iconográfico y legendario de la imaginativa cultura celta? Parecen algo obsoleto o propio de mentes infantilizadas, pues responden a patrones ya fuera de lugar en nuestra civilización cibernética industrial.

Algunos pretenden fusionar la mística de los ángeles y la mística de las hadas, pero para mí es algo difícil o casi imposible, pues son personificaciones de principios metafísicos opuestos. Y aunque pretendamos hallar puntos de encuentro podemos engañarnos, pues en nuestro subconsciente cada una de esas mitologías activa fuerzas distintas.



 En última instancia la cultura, tanto física como metafísica, tanto profana como sagrada, es la forma que nuestra mente tiene de entender, ordenar y relacionarse con lo que llamamos realidad. Cada uno posee su visión personal, pero debemos procurar superar nuestros límites y que esa visión sea cada vez más amplia y profunda. Tal vez algún día retornemos a conectar con el mundo perdido y mágico de las antiguas y eternas hadas. Ellas habitan un poliverso del cual hemos perdido las plateadas llaves y la puerta ahora permanece escondida y cerrada.

 Primero con el avance de las religiones patriarcales monoteístas, y luego con la era de la ciencia materialista y el mundo moderno consumista, toda conexión con la realidad mágica ha desaparecido. Salvo infantiles ensoñaciones el ser humano moderno ha extraviado y quebrantado toda comunicación con la naturaleza profunda. Mientras el planeta pierde su biosfera nosotros perdemos también los vínculos que un día tuvimos con el mundo interior de la Diosa.

Kababelan

http://www.geocities.ws/kababelanss/index.htm

ATTE: Titania